Dejar la cocaína

La cocaína es una droga altamente adictiva que estimula nuestro sistema nervioso y nuestro cerebro. El consumo de cocaína  bloquea los receptores de dopamina en nuestro cuerpo y permite  que en nuestro cerebro aumente su nivel y absorción. Como nuestro cerebro siempre busca recibir gratificación y placer, puede adaptarse rápidamente y muy bien a la sobre estimulación que produce la cocaína. Sin embargo,  debido a que el efecto de la cocaína solo dura entre 15 y 60 minutos, la persona se hace adicta antes de darse cuenta de ello. Pero, ¿es posible dejar la cocaína?

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¿Es posible dejar la cocaína?

El consumo de cocaína afecta y modifica el cerebro. Cuando se deja de consumir  cocaína, aparece un estado de ánimo muy negativo, malestar, incomodidad y desplome moral. Esto hace que la persona se desespere y  vuelva a consumir cocaína para eliminar los efectos. Además, algunas personas creen que los adictos a la cocaína son únicamente  individuos que parecen indigentes y se ven físicamente deteriorados.  Sin embargo, hay adictos que viven con sus familias, trabajan, llevan una vida normal y la adicción pasa inadvertida. Por todo lo anterior, ¿puede  un adicto dejar la cocaína?

Sí, la adicción es un trastorno que puede ser tratado y superado. Estudios comprobados así lo demuestran, y el resultado es la elaboración de métodos y todo un proceso de recuperación que permite que los adictos que deciden ser tratados,  logren vencer esta dificultad y recuperen el control de su vida.

Ahora bien, dejar la cocaína no es algo fácil,  es un proceso muy duro;  pero si se desea, es posible superarla, como con cualquier otra adicción. Para dejar la cocaína se  necesita: reconocer que existe un problema, tener apoyo de la familia y amigos verdaderos,  realizar actividades que bloqueen el momento  de desespero por consumir; replantearse un cambio de vida, reflexionar sobre la adicción, imaginar una vida sin drogas, concientizarse, decidirse a dejar la cocaína,  buscar ayuda profesional, evitar las recaídas, comenzar una nueva vida. Así mismo, para tener éxito y dejar la cocaína se debe tener convicción, determinación y constancia.

Tratamiento para dejar la cocaína

La adicción a la cocaína es una enfermedad muy compleja, que abarca cambios biológicos a nivel cerebral. Generalmente la adicción está unida a problemas personales, familiares, sociales y de entorno. Por ello, el tratamiento para dejar la cocaína debe ser integral,  enfocado en evaluar los efectos del abuso de drogas en el adicto a niveles  neurobiológicos, sociales y médicos. Comúnmente, el adicto presenta trastornos mentales; por eso requerirá una atención que englobe tratamiento farmacológico, terapias conductuales y apoyo psicológico.

Lo anterior es el enfoque más acertado para tratar la adicción y poder dejar la cocaína. Se ha comprobado que la unión de un tratamiento farmacológico y terapias conductuales con orientación psicológica, ayuda a los pacientes a modificar su comportamiento y actitud relacionados con el consumo de cocaína. Esto se logra porque las terapias conductuales y la guía psicológica los animan a confrontar y superar situaciones de estrés; así como cualquier otro desencadenante que pueda llevar a una recaída; estos métodos aumentan la eficacia de los medicamentos y amplían la disposición del paciente a recibir tratamiento por más tiempo.

Remedios para dejar la cocaína

Actualmente no hay un medicamento aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos  que ayude en la adicción de la cocaína. Sin embargo, existen medicamentos  que se usan y ayudan en el proceso de dejar la adicción y para contrarrestar los efectos por abstinencia; entre ellos:

  • Metadona
  • Buprenorfina
  • Naltrexona de liberación prolongada
  • Lofexidina

como desintoxicarse de la cocaína

Síntomas cuando se deja la cocaína

Los síntomas físicos y emocionales de abstinencia pueden ser intensos o muy intensos. Generalmente los primeros cinco días de abstinencia son los  peores y los más cruciales; cada persona es  única y mucho dependerá de esas diferencias. Entre los síntomas más frecuentes por abstinencia están:

  • Desesperación por obtener el llamado subidón. El adicto trata obsesivamente y vez tras vez de alcanzar el mismo nivel de placer y gratificación que sintió la primera vez que consumió cocaína. Esto es totalmente engañoso y muy peligroso. La mayoría de las emociones y sensaciones  que son únicas y excepcionales en la vida de las personas  adictas o no adictas, como el primer amor, el primer premio por algún logro, el primer trabajo, el nacimiento de un hijo, y muchas otras,  nunca las volveremos a sentir o percibir con la misma intensidad.
  • Durante el bajón son constantes los sentimientos de vacío, cambios de humor, falta de concentración, insomnio, irritabilidad, desilusión y frustración por la pérdida de un supuesto control, obtenido con el consumo de cocaína; además de ansiedad y depresión.  En adicciones graves  pueden aparecer ataques de pánico, paranoia, ideas suicidas, entre otros. Por resguardo a la persona, debe mantenerse un control meticuloso durante esta etapa.
  • Durante todo el proceso de abstención, desintoxicación y tratamiento, el paciente requiere enfocar todo su esfuerzo y estar convencido de dejar la cocaína. Debe asumir un  compromiso consigo mismo y recibir mucho apoyo de parte de las personas que le aman y atención de los especialistas que le tratan. Es generalmente durante este proceso que el adicto pudiera recurrir al consumo y abuso de otras sustancias, como el alcohol, sedantes o medicamentos, creyendo que puede mitigar los síntomas de abstinencia. Está comprobado que la unión de alcohol y cocaína conlleva un riesgo mortal más alto que cuando se consume solo cocaína.

Efectos de dejar la cocaína

Las consecuencias que surgen por el consumo de cocaína son varias, por ejemplo:

  • La inhalación constante de la cocaína puede causar perdida del olfato, sangrados nasales, dificultad para tragar, ronquera e irritación crónica del tabique nasal. A su vez, esto produce la constante salida de secreciones nasales y el comúnmente movimiento de inhalación en los adictos para detenerlas.
  • Cuando la cocaína se ingiere, puede causar gangrena en los intestinos por la reducción del flujo sanguíneo.
  • Los adictos que se la inyectan no solo presentan marcas de piquetes y trayectos venosos, sino que pueden experimentar reacciones alérgicas graves o hasta mortales a la cocaína debido a   los aditivos que le agregan.

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