Síndrome Amotivacional

¿Has escuchado hablar alguna vez del síndrome amotivacional? Aunque los estudios realizados asocian comúnmente esta condición a personas que consumen frecuentemente y por largos periodos de tiempo cannabis, llamada comúnmente marihuana; también el síndrome amotivacional está asociado al uso habitual de sustancias que producen sensaciones gratificantes instantáneamente.

¿Qué es el síndrome amotivacional?

Es un estado psicológico que se identifica por una marcada falta de motivación e interés en las situaciones sociales y la no participación en ningún tipo de actividad; la persona que lo sufre experimenta y trasmite una extrema apatía para todo. En el  síndrome amotivacional, la persona, aparte de lo antes detallado, se mantiene distante de sus emociones y de las emociones de otros. En esta condición están implicadas las partes frontales del cerebro, que son las encargadas de regir nuestro comportamiento social, la motivación y la capacidad de razonar.

Los expertos indican que no es una condición exclusiva de los consumidores de marihuana; ya que el síndrome amotivacional no aparece en todos los individuos que consumen esta droga; por ello los  investigadores sugieren que los factores biológicos o la personalidad del individuo pueden predisponer su aparición, y que el consumo de marihuana u otras sustancias serían un factor desencadenante. Pero se continúan realizando investigaciones al respecto.

que es el síndrome amotivacional

Síndrome amotivacional: síntomas

Los síntomas del síndrome amotivacional se han asociado a un deficiente funcionamiento escolar o laboral; a continuación detallamos algunos:

Apatía: Desinterés y falta de motivación permanente con relación a la vida y al entorno;  ninguna actividad llama la atención.

Carencia de objetivos: La falta de interés en su presente afecta el futuro de la persona; esta no se plantea ningún tipo de objetivo existencial. No le importa su futuro, ni las personas que le rodean.

Pasividad: Los que sufren síndrome amotivacional se muestran extremadamente pasivos a los estímulos originados en su entorno; no se concentra en realizar ninguna meta o tarea.

Pereza: Por falta de objetivos concretos la persona no logra su desarrollo personal y podría llegar a la indigencia; desarrolla un estado de ánimo conformista.

Falta de emociones y sentimientos: No se es capaz de vivir o experimentar las propias emociones o sentimientos; mucho menos los de otros. Para estos individuos ni siquiera las buenas noticias tienen sentido.

Falta de atención: El que padece síndrome amotivacional manifiesta una actitud retraída que afecta su capacidad de atención y nivel cognitivo,  pues tendrá dificultades para procesar la información que surge a su alrededor,  también la memoria se afecta.

Falta de afecto: La falta de  conexión emocional promueve la falta de afecto; por esto la persona con síndrome amotivacional no se identifica ni estrecha lazos con otros

Deterioro de las capacidades sociales: Relacionarse con otros requiere esfuerzo y recursos cognitivos; el estado mental de las personas que sufren síndrome amotivacional los lleva a una actitud pasiva y a evitar conversar e interactuar con otros.

Falta de cuidado y aseo personal: La desmotivación y el desinterés afecta el cuidado, arreglo y más grave aún, la higiene de la  persona afectada por síndrome amotivacional; esto repercute directamente y a corto plazo en su  salud.

definicion de síndrome amotivacional

Síndrome amotivacional: tratamiento

Individualmente podemos ayudar a las personas que  sufren síndrome amotivacional conversando con ellas sobre las terribles consecuencias de la adicción a cualquier tipo de droga y  animarla a dejar su consumo. Sin embargo, es esencial suministrarles o apoyarlas en la búsqueda de tratamiento profesional disponible.

Los tratamientos para el síndrome amotivacional requieren un enfoque multidisciplinario y un seguimiento por parte de especialistas en adicciones. Estos tratamientos deben ser personalizados y se centran en aliviar y disminuir los síntomas, así como en dar herramientas preventivas. En casos de adicciones muy severas, el tratamiento más frecuente es la desintoxicación, la rehabilitación y la reinserción social; todo esto ayuda a obtener el éxito durante el proceso.

Asimismo, la orientación, el psicoanálisis y la terapia cognitivo – conductual están entre los  tratamientos utilizados para ayudar las personas que padecen el síndrome amotivacional. Estas terapias las ayudan a sobrellevar sus problemas emocionales, reducir la ansiedad y el estrés que sienten.  Así podrán controlar su adicción y poco a poco superar completamente esta práctica.

El tratamiento para la desintoxicación física comienza cuando el cuerpo va eliminando los restos de la droga que se consumía y que se han acumulado en el cerebro y en la grasa corporal; esto puede durar días o semanas.  Muchos manifiestan sentir durante la abstinencia irritabilidad, dificultad para dormir, agresividad, intranquilidad y otras molestias físicas que se agudizan entre la primera y segunda semana de abandonar el consumo.

Es imprescindible que los afectados por el síndrome amotivacional renueven su autoestima y autocontrol; estas dos herramientas les permitirá prescindir de personas o entornos que se relacionen con el consumo de drogas. También se recomienda, sobre todo si los afectados son adolescentes, que la familia y personas más allegadas obtengan guía, herramientas y ayudas al respecto para brindarles su apoyo.

 Síndrome amotivacional: duración

El síndrome amotivacional es un efecto a largo plazo que puede ir disminuyendo poco a poco si se abandona totalmente el consumo de cannabis u otras drogas que producen sensaciones gratificantes instantáneas y,  sí además, se obtiene la ayuda profesional requerida. En esta etapa es vital, para comenzar a estabilizarse, que el paciente tome conciencia de las consecuencias del mal hábito; que conozca y emplee las diferentes alternativas para el cese del consumo, entre ellas crear y apegarse a un plan de emergencia que le permita manejar apropiadamente las ganas de consumir.

También deberá motivarse a realizar un cambio radical de su estilo de vida, entender que puede divertirse sin el uso de drogas. Adquirir habilidades que le ayuden a resolver los problemas cotidianos, tomar conciencia y saber manejar su enojo o frustración. Y como sólo no podrá realizar todos estos cambios, necesita contar con una red de apoyo familiar y social. Todo esto le ayudará a superar el proceso de desintoxicación, afirmar las bases psicológicas y las herramientas prácticas que le permitirán evitar recaer en el consumo; y gradualmente ir superando el síndrome amotivacional.

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