Tratamiento del Alcoholismo

Se habla de alcoholismo agudo cuando aparecen problemas médicos o psicológicos como consecuencia del consumo de alcohol, independientemente de la cantidad consumida; y si además el individuo sigue bebiendo, a pesar de las consecuencias adversas, como por ejemplo: accidentes de tráfico, actos criminales, accidentes y caídas que producen fracturas y traumatismos cráneo-encefálicos y mayor propensión a sufrir infecciones.

Cuando un alcohólico interrumpe o reduce el consumo de alcohol, al segundo o tercer día suele producirse el delirium tremens; este se caracteriza por confusión de conciencia, agitación, temblor intenso de manos, alucinaciones, delirio ocupacional e hiperactividad y a veces está precedido por convulsiones generalizadas.

El primer episodio del delirium tremens suele darse de 5 a 15 años después de haberse establecido el consumo persistente de alcohol. La presencia de una enfermedad física concomitante puede predisponer al  delirio. La mortalidad del delirium tremens afecta al 10% de los pacientes no tratados y al 25% de los pacientes con enfermedades concomitantes.

Tratamiento de Alcoholismo Agudo

El tratamiento del alcoholismo incluye las siguientes fases:

Reconocimiento del problema

Lo primero es diagnosticar la enfermedad, y luego hay que sensibilizar al paciente y motivarlo para que colabore activamente en el tratamiento. Aquí la ayuda psicológica es clave, pues si logramos que él reconozca el problema y que necesita cambiar, esta será la base de toda intervención posterior en el tratamiento.

Fase de desintoxicación

La siguiente etapa en el tratamiento del alcoholismo agudo es suprimir el alcohol de manera brusca y total. Puede que el paciente presente un síndrome de abstinencia (¿recuerdas el delirium tremens?); por lo que se iniciará una pauta farmacológica con rehidratación vía intravenosa, vitamina B, sedantes específicos y una dieta rica en hidratos de carbono. Si el paciente no está muy motivado y la familia no desea colaborar activamente, hay que hospitalizar al paciente para desintoxicarlo, pues así se evitarán complicaciones

Fase de deshabituación

Esta es muy importante, ya que eliminar el hábito es más difícil que eliminar el tóxico. La deshabituación debe realizarla un equipo multidisciplinar y especializado, utilizando fármacos y técnicas psicosociales. Los grupos de discusión con enfermos alcohólicos son libres, abiertos y con la presencia de un terapeuta moderador; esta es la técnica elegida en esta etapa del tratamiento del alcoholismo.

Un médico que ha ayudado a muchos alcohólicos y a sus familias aconseja que  la familia siga su vida normal de la manera más provechosa posible. El alcohólico tiene que percibir que cada vez es mayor el contraste entre él y el resto de la familia. Esto  puede motivarlo a luchar para mantenerse sobrio. Hay familiares que necesitan atención médica y social para paliar los efectos negativos de tener a un pariente dependiente del alcohol. Y en este punto podemos ayudar a los familiares a conocer algunos principios que han ayudado a muchos:

– Deje de culparse a sí mismo.  El alcohólico suele decir: “Si me trataran mejor, no bebería”. Prestar oídos a esa justificación es animarlo a que siga bebiendo.

 No piense que siempre debe proteger al alcohólico de las consecuencias de la bebida.  Aunque suene duro, debe dejarse que el alcohólico sufra las consecuencias de la bebida; por ejemplo, que él mismo limpie lo que ensucia.

 Acepte la ayuda de los demás. El alcohólico causa angustia a la familia, así que esta necesita ayuda.

Fase de rehabilitación y reinserción social

Esta fase es la más prolongada, y en este tiempo el paciente debe acudir regularmente al centro especializado durante 1 o 2 veces por semana. Durante todo el proceso, conviene que el paciente esté en contacto directo con su médico de Atención Primaria, ya que al terminar el tratamiento, volverá a quedar bajo su cuidado.

Centros de Tratamiento del Alcoholismo

Si optas por los gratuitos, para acceder a ellos debes acudir a tu médico de cabecera, quien te remitirá al centro de tratamiento que te convenga. Puede que estos tengan largas listas de espera, por lo que el ingreso no sea tan rápido como queramos; pero también cabe que, al evaluar, el experto no crea necesario hospitalizar, sino tratar ambulatoriamente.

En cuanto a la calidad, hay de todo; desde buenas clínicas con equipos de profesionales muy preparados en materia de adicciones, a otras que dejan mucho que desear. Así que visita primero, entrevístate con los profesionales que llevarán el tratamiento y conoce las instalaciones.

Diagnóstico del Alcoholismo

Durante la abstinencia la persona presenta temblores, sudoración, dolor de cabeza, náuseas, ansiedad o aumento de la frecuencia cardiaca y de la presión sanguínea, más un fuerte deseo de consumir más alcohol. También pueden verse pequeños capilares rojizos en la cara y aumento del tamaño de las glándulas parótidas.

Los exámenes de sangre ayudan, pues hay indicadores que descubren si hay un consumo excesivo y habitual de alcohol: el volumen de los glóbulos rojos aumenta considerablemente (VCM), presentando cifras por encima de 94 – 95, e incluso por encima de 100. Además, la gamma glutamil transpeptidasa (GGT) suele elevarse también, incluso con las transaminasas normales.

La determinación de etanol en sangre no es muy fiable, pues solo indica su presencia en la sangre en el momento de la extracción; y además puede detectarse no solo en consumos crónicos, sino en intoxicaciones agudas o en consumos esporádicos. Más de 60 gramos de etanol diarios para el varón y más de 40 g de etanol para la mujer son cifras a partir de las cuales se entra en riesgo de daño visceral en el consumo crónico de alcohol (una cerveza o un vino son 10 gramos).

La evaluación psicológica será fundamental. Aquí el médico interrogará al paciente, o a un familiar, en caso de que el afectado no quiera o no pueda responder a las preguntas sobre sus hábitos de consumo de alcohol.

Cuánto Cuesta un Tratamiento de Alcoholismo

Eso va a depender en gran manera del país donde residas y de la calidad de las instalaciones, equipos, personal y demás aspectos que mencionamos anteriormente; así que lo mejor que puedes hacer es investigar al respecto en los centro que estén cerca de tu localidad o en el sitio donde quieras cumplir con el tratamiento del alcoholismo.

Cuánto dura un Tratamiento de Alcoholismo

Estos programas suelen durar alrededor de un año y medio; y luego, los pacientes deben seguir su rehabilitación en las asociaciones que ayuden en la rehabilitación y reinserción, pues es en ellas donde aprenderá a vivir sin el alcohol.

Deja un comentario